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Dificultades con la memoria: ¡cómo cuidar!

Dificultades con la memoria: ¡cómo cuidar!

Tiempo de lectura: 3 minutos

En mi experiencia en el cuidado de personas mayores con apoyo cognitivo y emocional, encuentro que se registra mejor y es menos probable que se olviden los recuerdos de alto contenido emocional.

Tengo 87 años, soy viudo desde hace ocho y estaba felizmente casado pero no teníamos hijos. Por el momento solo tengo una sobrina que me visita una vez a la semana y me ayuda con medicinas y comida. Últimamente me he dado cuenta de que me he olvidado de nombres, he cerrado la puerta con llave y no recuerdo lo que había que hacer. ¡Me preocupan estos lapsos de memoria y me gustaría intentar mejorar y solucionar esta dificultad! “

La memoria es la capacidad de la mente humana para fijar, retener, evocar y reconocer impresiones o hechos pasados ​​”, dicen Fernandes y Loureiro (2009). Así, la memoria es una forma de preservar y retener el tiempo, salvándonos del olvido y la pérdida (Neves, 2000).

Los estudios muestran que existe una gran heterogeneidad en el envejecimiento cognitivo, con algunas personas mayores que muestran un deterioro cognitivo significativo mientras que una porción variable de personas mayores tiene un desempeño comparable al de los adultos (Camargo, Gil & Moreno, 2006).

Para mantener y cuidar bien nuestra memoria debemos entender que la cognición es la capacidad del individuo de adquirir y utilizar información para adaptarse a las exigencias del entorno. El proceso cognitivo está relacionado con las respuestas y el procesamiento del individuo al estímulo recibido. Es decir, la evaluación y ejecución de tareas.

Según Izquierdo (2007), existen varios tipos de memoria: la memoria corta o reciente, que dura unas horas; trabajo o funcional, utilizado para comprender la realidad que nos rodea y para poder formar o evocar otras formas de memoria; a largo plazo o remoto, que dura días y años.

La autoevaluación o percepción de la propia memoria se llama metamemoria y parece estar alterada en los ancianos. Sin embargo, según las encuestas, se demostró que el 54% de los encuestados de edad avanzada que pensaban que tenían una queja de memoria, de hecho, según la encuesta, solo el 12% en realidad tenía problemas de memoria.

En mi experiencia en el cuidado de personas mayores con apoyo cognitivo y emocional, encuentro que toda la memoria se adquiere y se mantiene mejor en un determinado estado emocional. Noto que se graba mejor y hay menos tendencia a olvidar recuerdos de alto contenido emocional.

Por ello, desarrollo un servicio de apoyo cognitivo emocional estimulando la autoestima mediante ejercicios de interés personal utilizando nuevas habilidades cognitivas mediante la técnica de selección, optimización y compensación de Baltes (1991), en el cuidado personal.

Este trabajo también se puede realizar en forma de talleres de memoria, pues según Bobbio (1997) “(…) somos lo que pensamos, amamos, cumplimos, (…) somos lo que recordamos”.

El cuidado de nuestra memoria en la vejez debe desarrollarse a través del conocimiento, la autopercepción y su propia historia como un camino que no termina aquí y ahora, sino que continúa en el futuro, como señala Sanchees-Justo; Vasconcelos (2010).

¡Así cuidaremos nuestra memoria en la vejez a través de un trabajo de selección y reconstrucción de cada uno de nosotros en el presente, delimitado por las relaciones sociales establecidas durante nuestra vida!

Referencias

Baltes (1991). Perspectivas psicológicas sobre el envejecimiento exitoso: el modelo de optimización selectiva con compensación. En Baltes, PB y Baltes, MM (Eds.). Perspectivas desde las ciencias del comportamiento. Cambridege: Prensa Universitaria.

Bobbio, N. (1997). El tiempo de la memoria – de la vejez y otros escritos autobiográficos. Río de Janeiro: Campus.

Camargo, Gil y Moreno (2006). Envejecimiento y cognición normales. En CMC Bottino, j. Laks y SL Blay. Demencia y trastornos cognitivos en los ancianos (págs. 13-22). Río de Janeiro: Guanabara Koogan.

Fernandes MG; Loureiro, LN (2009). Historia oral y memoria: el arte de recrear el pasado de los mayores. La Tercera Edad, v. 20, n. 45, p. 53-66.

Izquierdo, I (2007). El arte del olvido, Río de Janeiro. Vieira y Lente.

Neves, L. de A. (2000). Memoria, historia y sujeto: sustratos de identidad. Historia oral, n. 3, p. 109-116, 2000.

Sanches – Justo, J.; Vasconcelos, MS (2010). Investigación en psicología social con personas mayores. Revista de Psicologia da Unesp, v.9, n.2, p.168-171.

Más información en: https://edicoes.portaldoenvelhecimento.com.br/cursos/