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La importancia del agua potable en el envejecimiento

La importancia del agua potable en el envejecimiento

Tiempo de lectura: 3 minutos

Con el paso de la edad, el contenido de agua en el cuerpo disminuye drásticamente, alcanzando el 50%, lo que hace que la deshidratación en los ancianos ocurra más rápida y fácilmente de lo que imagina. Estudos apontam que a falta de água no organismo é o grande vilão que provoca a confusão mental, sintoma muito comum nessa faixa etária e que às vezes acaba sendo confundido com outras doenças e, também, queda da pressão arterial, aceleração dos batimentos cardíacos e dor en el pecho.

Ya lo decía Tales de Mileto: “El agua es el principio de todas las cosas”. El agua es fundamentalmente importante para nosotros y, sin su existencia, la vida en este planeta sería imposible. El agua se considera un recurso que se encuentra en abundancia en nuestro planeta. El 70% de la superficie de nuestro planeta está compuesta por agua, sin embargo, solo el 4% de esa agua es dulce y apta para el consumo.

La necesidad de agua en nuestro cuerpo es independiente de los ciclos de la vida. El agua es el solvente universal, necesario para todos los organismos vivos y está presente en los fluidos corporales como la sangre.

Debido a que es tan importante para los organismos vivos, su carencia puede provocar enfermedades graves e incluso la muerte. Se estima que el 10% de pérdida corporal de agua provoca graves daños y el 20% puede provocar la muerte. Al igual que el oxígeno que nunca puede faltar en los tejidos, el agua es casi tan importante.

Básicamente, estamos hechos de “agua”. Durante la fase fetal, el 100% de nuestra composición es fluida, y con el desarrollo hasta la fase ‘anciana’ llegamos al 50% de fluidos. Es decir, una persona mayor de cincuenta kilos tendrá la mitad de su peso en agua.

¿Y cuál es la función de tanta agua?

Hay innumerables funciones: transportar nutrientes a las células, limpiar el cuerpo de sustancias tóxicas, ayudar a la digestión, prevenir calambres, proteger el corazón, mejorar la función intestinal, aumentar la resistencia física, regular la temperatura, lubricar, acelerar las reacciones químicas y controlar la presión arterial.

Cuando el consumo de agua u otras bebidas es bajo, el cuerpo raciona, disminuyendo los fluidos en órganos “menos importantes” como la piel, cabello, uñas y también reduce su excreción por orina y sudor. Pero esto puede dañar el cuerpo; cuando la orina es oscura por falta de hidratación, favorecemos el crecimiento de bacterias en la vejiga, y con esto se puede contraer una infección urinaria. La orina está compuesta en un 95% de agua y es a través de ella que nuestro organismo libera sustancias tóxicas, que están en exceso o no serán utilizadas en nuestro organismo. Por ello, se considera ideal consumir de 1,5 a 2 litros de agua al día para reponer lo perdido.

Consejos para familiares mayores

Mucho se ha hablado de la importancia de la hidratación para las personas mayores. Con la edad avanzada, el contenido de agua en el cuerpo disminuye drásticamente, alcanzando el 50%, lo que hace que la deshidratación en los ancianos ocurra más rápida y fácilmente de lo que imagina. Estudos apontam que a falta de água no organismo é o grande vilão que provoca a confusão mental, sintoma muito comum nessa faixa etária e que às vezes acaba sendo confundido com outras doenças e, também, queda da pressão arterial, aceleração dos batimentos cardíacos e dor en el pecho.

Sin embargo, sabemos lo complejo que se vuelve el suministro de agua en algunos casos, porque en las personas mayores, el mecanismo regulador que nos informa cuando necesitamos agua es menos eficiente. Para ello, proporcionamos algunos consejos importantes tanto para los ancianos como para los familiares para ayudar en esta tarea.

– Dado que la deshidratación en los ancianos se produce rápidamente, se sugiere que la ingesta de agua sea obligatoria cada dos horas;

– Ofrezca siempre no solo agua, sino también jugos o bebidas que sean saludables. Debido a la capacidad de sentir sed y aceptar agua que disminuye con la edad, los ancianos a menudo se olvidan de beber agua;

– Hacer carteles con la frase “Bebe agua” y colocarlo junto a los bebederos de la casa;

– Pegar mensajes en el frigorífico y espejos fomentando esta práctica;

– Dejar el agua con un sabor suave utilizando limón, naranja, manzana, jengibre, menta, albahaca o las hierbas, frutas y verduras de preferencia de la persona.

– La familia y los cuidadores siempre deben observar y fomentar la ingesta de agua;

– ¡Bebe agua y ofrécele agua a todos los que te rodean! ¡Beber agua previene enfermedades!