Saltar al contenido

Posponer la posteridad

Posponer la posteridad

Tiempo de lectura: 4 minutos

El progreso científico ha cambiado el número de años que se pueden vivir, postergando la posteridad.

Desde la aparición del Homo sapiens hasta ahora, ha habido un cambio drástico en su esperanza de vida. Al principio, la especie humana vivía en promedio 20 años, ¡hoy es posible vivir hasta 120 años! Y esta transformación se debió a los avances tecnológicos, como la agricultura, que permitió que el hombre dejara de ser nómada y un recolector para volverse sedentario, permitiendo el surgimiento de los primeros grupos humanos, que, en el futuro, darían lugar a las Grandes Civilizaciones. .

A su vez, la ganadería proporcionaba ganado al hombre, evitando que arriesgara su vida cuando cazaba animales para alimentarse. Siglos después, la ingeniería hizo posible construir casas más seguras, aviones cada vez más rápidos y hospitales mejor equipados. La medicina curó y previno enfermedades mediante la creación de medicamentos y vacunas, lo que resultó en una mayor esperanza de vida.

Todo esto ha provocado que la especie humana llegue a los 120 años. Es sensacional pensar cómo el progreso científico ha cambiado la cantidad de años que se pueden vivir tanto.

En la historia de la humanidad, la población nunca ha tenido una cantidad tan grande de personas mayores de 60 años. Y, como todo, hay un lado bueno y un lado malo.

Lo bueno es que la humanidad, al menos en los países desarrollados, está logrando, en números cada vez mayores, llegar a la vejez, y esto indica buenas condiciones de salud, empleo, vivienda y desarrollo. Por otro lado, no está muy claro qué hacer con esta “nueva” población. No es una población que tenga una rutina bien definida como la de los adultos, quienes en su mayor parte están trabajando, cuidando a sus hijos y, solo a sus horas de ocio, caminan o descansan.

Además, hay otro problema, el envejecimiento es la pérdida de una parte significativa del vigor, la fuerza, el rendimiento vital en su conjunto, y esto es una parte natural del proceso de la vida. A medida que envejece, sus funciones vitales se deterioran y es natural que se presente pérdida de memoria, equilibrio, visión, sueño, entre otras funciones.

  • De esta forma llegamos a un punto contradictorio. La ciencia nos ha permitido vivir más tiempo, pero no ha retrasado el envejecimiento. Si analizamos el número de años que vive una persona en cada etapa de la vida, aquí en Brasil, obtendremos el siguiente resultado:
  • de 0 a 13 años, infancia;
  • de 14 a 21, adolescencia;
  • de 22 a 59, edad adulta;
  • de 60 a 120, vejez.

Al observar estos datos, notamos que la persona pasa el 50% de su tiempo en la vejez, y no ajusta su edad para cambiar la clasificación de los grupos de edad. La persona pasa la mayor parte de su vida con su salud en menos vigor y con menos potencial en la etapa de vejez.

Con ese hecho en mente, ¿no sería esa la razón por la que tanta gente busca cirugías, cremas o algún método para rejuvenecer? ¿Apuntan solo a la estética? ¿O sería esta búsqueda una forma desesperada de intentar hacer el cuerpo más joven, más productivo, ya que se sabe que hoy la vida útil es más larga? La ciencia está investigando genes, productos o algo que pueda hacernos rejuvenecer, pero todavía no hay nada concreto. Muchos han intentado encontrar la fuente de la juventud …

Es fantástico que la ciencia nos permita vivir más de 100 años, sin embargo, no se trata de 100 años de mayor salud y vitalidad, es solo de una mayor esperanza de vida.

Y como reflexión, termino recordando al profesor australiano David Goodall, un ecologista y botánico premiado de 104 años, que decidió morir, porque su calidad de vida ha caído mucho en los últimos años. Era profesor en la Universidad Edith Cowan de Perth y, aunque intelectualmente productivo, la universidad intentó despedirlo, quizás por las limitaciones físicas derivadas de la vejez. Como consecuencia, David Goodall quería acabar con su vida mediante el suicidio asistido. Como explicación de esta decisión, dijo:

Lamento mucho haber llegado a esa edad. No estoy feliz. Quiero morir”.

Referencias

NOTICIAS / UOL. https://noticias.uol.com.br/ultimas-noticias/afp/2018/04/30/cientista-australiano-de-104-anos-viajara-a-suica-para-morrer.htm. Consultado el 1 de junio de 2018.

SOCIEDAD / EL MUNDO. https://oglobo.globo.com/sociedade/saude/humanidade-ja-atingiu-maximo-de-sua-longevidade-diz-estudo-20243900. Consultado en: 1 de junio de 2018.

ARTÍCULOS / WALLSTREETJOURNAL. https://www.wsj.com/articles/SB10001424053111904875404576528841080315246. Consultado: 3 de junio de 2018.

Nastasha Mirabile Passos es psicóloga clínica egresada de la PUC-SP. Texto redactado en el curso Debilidades en la vejez: Gerontología social y asistencial, impartido por COGEAE / PUC-SP en el primer semestre de 2018 y coordinado por el profesor. Dra. Beltrina Côrte. Correo electrónico: nastasha5@uol.com.br