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Reflexiones sobre los “tiempos” de la vejez

Reflexiones sobre los “tiempos” de la vejez

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La vejez debe contextualizarse, ligada no solo al tiempo biológico, sino a pensar en el envejecimiento como un proceso multifacético y multideterminado. Hay, por tanto, dos vejeces: una objetiva, demográfica, biológica y otra subjetiva: la vejez que queremos y vivimos. Kronos y Kairós.

Los antiguos griegos tenían dos palabras para la época: khronos y kairós. Mientras que el primero se usó en relación al tiempo cronológico, secuencial, descrito en horas, años y sus divisiones; este último se refiere al momento justo y oportuno, cuando sucede algo especial. Kairós describió la forma cualitativa del tiempo, que no se puede medir sino que se vive, mientras que Khronos se ocupa de la naturaleza cuantitativa y mensurable. Estos dos “tiempos” nos llevan a reflexionar sobre la importancia de la edad. ¿Qué es ser viejo?

Desde que nacen los seres vivos se producen en sus cuerpos cambios relacionados con el ciclo de vida. La vida misma es un proceso, un ciclo existencial, social, cultural, psicológico y biológico. El envejecimiento forma parte de este proceso, una de las varias fases que lo componen. La vejez, una parte natural del proceso de la vida, no es más que una categoría producida / construida socialmente: cada cultura determina cuándo un individuo se considera mayor para realizar determinadas actividades.

Las expresiones y significados construidos en y por la sociedad ayudan en la producción y reproducción del imaginario social y en la representación de la vejez. Muchas imágenes de la vejez abarcan generaciones, reproduciendo formas de discriminación, que van desde la visión idealizada del anciano como siempre bueno, sabio, generoso, responsable de la transmisión de valores hasta la visión del implicador, repetitivo, hosco, dictador, egoísta, gaga.

El filósofo Edgar Morin señala que el ser humano rechaza y rechaza la muerte con todas sus fuerzas. Como la vejez es la fase de la vida que más se acerca al evento rechazado, la vejez se asocia con un peso al final de la vida.

La vejez se puede sentir como se describe, o no, y debe contextualizarse, vinculada no solo al tiempo biológico, sino a pensar en el envejecimiento como un proceso multifacético y multideterminado. Hay, por tanto, dos vejeces: una objetiva, demográfica, biológica y otra subjetiva: la vejez que queremos y vivimos. Kronos y Kairós.