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Un estudio revela que un tercio de los casos de demencia se pueden prevenir

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La evidencia de la investigación realizada indicó que las intervenciones psicológicas, sociales y ambientales, como la promoción del contacto social y las actividades colectivas, tuvieron un mejor resultado que los fármacos antipsicóticos para tratar los síntomas de agitación y agresión asociados a la demencia.

A medida que envejecemos, aumentan las posibilidades de desarrollar enfermedades como los síndromes de demencia. La demencia es una de las enfermedades que más afecta a las personas mayores en la actualidad en el mundo.

Sin embargo, un informe publicado en la revista científica Lancet ** destaca que en un tercio de los casos de demencia se puede prevenir esta enfermedad. El mismo artículo señala los efectos beneficiosos del uso de intervenciones no farmacológicas (es decir, sin medicamentos, como arteterapia, musicoterapia, terapia ocupacional, entre otras) para las personas con la enfermedad.

Pero si se pueden prevenir las demencias, ¿cómo podemos hacerlo? ¿Por qué no se hace?

Para responder a la primera pregunta, el estudio identificó 9 factores de riesgo que, cuando ocurren en diversas etapas de la vida, aumentan el riesgo de desarrollar demencias. Promover la educación durante la niñez y la juventud; cuidar la pérdida de audición, la hipertensión y la obesidad durante la vida adulta puede reducir la incidencia de demencia en al menos un 20%, dicen los autores. En la vejez, dejar de fumar, tratar la depresión, aumentar la actividad física, mejorar el contacto social y controlar la diabetes podría reducir la incidencia de demencia en más de un 15%, según el estudio.

Para llegar a esta conclusión, la comisión reunió a 24 expertos internacionales que realizaron una revisión sistemática de las investigaciones existentes sobre el tema, con el objetivo de brindar recomendaciones basadas en la evidencia para el tratamiento y prevención de la demencia.

La evidencia indicó que las intervenciones psicológicas, sociales y ambientales, como la promoción del contacto social y las actividades colectivas, tuvieron un mejor resultado que los fármacos antipsicóticos para tratar los síntomas de agitación y agresión asociados con la demencia.

En cuanto a la segunda pregunta, la cultura en sí, la falta de inversión en educación e investigación y la facilidad de acceso a la prescripción de medicamentos, son algunos de los factores que contribuyen a que la terapia no farmacológica no sea tan conocida ni estimulada, por lo que aumentando los riesgos de desarrollo de síndromes de demencia.

Se estima que en 2030 el número de personas con síndromes de demencia pasará de 47 millones a 66 millones y en 2050 alcanzará la alarmante cifra de 115 millones de personas. Según los expertos, existe un gran enfoque en el desarrollo de fármacos para el control y prevención de la demencia, sin embargo, los enfoques preventivos no pueden ser ignorados, como se demuestra en este importante estudio.

Leandro Tadeu Prazeres Maresti es enfermero y forma parte del equipo de salud del Blog 60 +, coordinado por María Elisa González Manso. Lo más destacado es de la película Hora do Chá (Chile)

(**) Este es el informe de la primera Comisión de Asistencia y Prevención de la Demencia de Lancet, presentado en la Conferencia de la Asociación Internacional de Alzheimer 2017.